
El orden que Trump no puede vender y Netanyahu no quiere comprar
Ciento cincuenta buques por día atravesaban el estrecho de Ormuz antes de que la guerra reordenara la geografía del petróleo. Después, la cifra se desplomó hasta volver errática, irregular, dependiente de anuncios diplomáticos que duran menos que el ciclo de noticias. Ahí reside la paradoja central de este momento: cuando Trump proclama el cese de las hostilidades, los mercados festejan y el petróleo cae; cuando Netanyahu retoma los bombardeos sobre el sur del Líbano pocas horas después, nadie actualiza el titular. El alivio financiero y la guerra se volvieron compatibles. ...








