El freno que no frena
Hay algo desconcertante en un IPC de 2,6% mensual que la mayoría de los analistas recibe como una buena noticia. No porque el número sea malo en términos absolutos —en el contexto de la historia inflacionaria argentina, es casi un susurro—, sino porque debajo de esa cifra conviven dos realidades que apuntan en direcciones opuestas. El INDEC publicó el 14 de mayo de 2026 un dato que, leído en superficie, confirma la desinflación. Leído en profundidad, revela una estructura de precios relativos que está siendo corregida por decreto, no por mercado.





























